10+1 consejos para arrancar el curso con Google Classroom



Si has leído ya el artículo con el que arrancó este blog hace un par de meses sabrás que en el centro de Formación Profesional en el que trabajo hemos comenzado a utilizar Google Classroom de modo experimental con los alumnos este año.

Con el curso ya más que arrancado y la experiencia que dan las primeras semanas de clase en la mochila me parece un buen momento para detenerse un instante a reflexionar sobre cómo estamos empleando Classroom y tratar de identificar lo que parecen ser, ahora mismo, buenas prácticas de uso de esta plataforma LMS en nuestro contexto. Y hablando de contexto, conocer nuestras circunstancias particulares, como organización educativa, resulta fundamental para poner en valor en su justa medida esta lista de 10 + 1 consejos que me he atrevido a proponer en este artículo, con vuestro permiso.

Contextualicemos pues:

Partimos de que es el nuestro un pequeño centro privado de FP, donde cada año conviven poco más de 100 alumnos, en el que se ha comenzado a introducir Classroom en las enseñanzas correspondientes al CFGS de Gestión de Ventas y Espacios Comerciales. Esta especialidad, además, se imparte en las modalidades presencial y semipresencial / a distancia. El perfil del alumnado es, como se puede suponer, muy diverso, especialmente cuando se contrastan los correspondientes a los alumnos de ambas modalidades de impartición. Tenemos desde estudiantes muy jóvenes que acceden tras haber cursado el ciclo formativo de grado medio de Actividades Comerciales hasta adultos, con trabajo, responsabilidades familiares, etc. que después de incorporarse al mercado laboral han decidido ahora volver a las aulas (en este caso virtuales) para retomar sus estudios. Entre ambos, un amplio y colorido abanico de circunstancias personales, familiares y educativas que se despliega en un rango de edades comprendido entre los 17 y 41 años.

Todos los docentes, por su parte, tienen experiencia en la impartición de acciones formativas de estas características y utilizan desde hace muchos años un entorno LMS basado en Moodle administrado y mantenido internamente. Además, en el centro se viene utilizando G Suite desde 2010, por lo que herramientas como Gmail, Calendar, Grupos o Drive forman parte de su cotidianidad.  Lógicamente, todo ellos han recibido formación específica previa, a lo largo del mes de julio de este año, para utilizar Classroom en sus asignaturas.

Tenemos pues un escenario fantástico para probar cosas nuevas. Vamos con esos 10+1 consejos.

# UNO | Crea un espacio (clase) de comunicación general.

Utilízalo para conectar con todos los alumnos y facilitarles información y documentación de interés general, pero no contenidos estrictamente formativos, que serán proporcionados a través de las clases específicas correspondientes a cada módulo profesional.


En la sección de información de esta clase-sin-docencia (para entendernos), hemos colgado, por medio de carpetas y documentos de texto almacenados en Google Drive, cosas como las guías didácticas de todas las asignaturas, tanto de primer como segundo curso, un manual de uso de Classroom de elaboración propia y un documento con información general (horarios, profesores y aulas, calendarios oficiales y de exámenes, reglamento de régimen interior, información sobre la FP Dual y el procedimiento para solicitar becas, información de contacto administrativa, etc.).


Por su parte, utilizamos la sección de novedades de la clase como un tablón de anuncios general, análogo a los disponibles en otros LMS, para difundir información de interés para todos. Las publicaciones están etiquetadas para facilitar su localización (más sobre esto en el consejo #5), pero son visibles para todos los alumnos, con independencia de su curso (1º o  2º) y modalidad (presencial o distancia).

De este modo pretendemos reforzar en los alumnos el sentimientos de cohesión y de pertenencia a una comunidad educativa diversa que se embarca en un viaje formativo a o largo de 2 cursos, pero sin perder nunca de vista el aquí y ahora de cada alumno.

# DOS | Crea clases independientes para los alumnos de cada itinerario.

Aunque los contenidos formativos que se abordan en los itinerarios presencial y a distancia son (necesariamente) idénticos, la metodología de las clases no lo es tanto. Ni los primeros reciben la misma cantidad de indicaciones ni una realimentación desde el equipo docente igualmente intensa a través de Classroom que las ofrecidas a los alumnos que siguen el curso a distancia. No olvidemos que los alumnos matriculados en la modalidad presencial tienen la obligación de asistir a clase. Un exceso de azúcar virtual quizás pudiera desincentivar su presencia en el aula real. Y no queremos eso.


¿Y no sería más práctico contar con espacios virtuales (clases) unificadas? Indudablemente, es más, esa es la estrategia que seguimos habitualmente en nuestro centro cuando utilizamos Moodle como plataforma LMS. No obstante, aunque Classroom permite publicar anuncios, preguntas y tareas dirigidas a determinados alumnos, no es posible por el momento organizarlos en grupos predefinidos, como sí admite Moodle, para eliminar la necesidad de marcar cada vez una larga lista de casillas de verificación (alumnos) a los que enviar una comunicación o asignar una tarea. Sr. Google, por favor, apúntese esto como sugerencia.

Por otra parte, cuando se utiliza Moodle es incluso posible hacer que determinados recursos solo sean visibles para un grupo específico de alumnos del curso, en tanto que la sección de información de Classroom, lugar idóneo para colgar documentación y recursos, carece totalmente de esta funcionalidad.

Para reducir en cierta medida el esfuerzo de gestión que supone esta duplicidad de clases, puedes recurrir a funciones de Classroom tales como las que permiten reutilizar publicaciones ya creadas previamente y publicar simultáneamente en múltiples clases.


# TRES | Configura de modo uniforme las tarjetas de tus clases.

Es deseable que la experiencia del usuario (alumno) en el entorno virtual resulte lo más homogénea posible. Eso contribuirá a reducir el coste inicial de adaptación a Classroom. Y esto empieza por la denominación y descripción de las clases. Aquí nos ha parecido adecuado algo como esto:


Del mismo modo, utiliza una imagen real para tu perfil, eso contribuirá a humanizarte ante tus alumnos, especialmente si siguen el curso a distancia. No es necesario que sea una foto de estudio, pero sí razonablemente representativa de tu apariencia actual y que demuestre una actitud adecuada hacia el contexto educativo en el que te encuentras. Nada de mascotas, fotos con melena de cuando tenías 20 años o de tu banda favorita. Mucha precaución también con la idea de utilizar la foto de la orla de clase, algunas no deberían salir nunca de ella. Es broma (o no).


# CUATRO | Convierte la página de Información de la clase en tu banco de recursos.

Este consejo #4 apunta también hacia lograr esa experiencia de usuario consistente que le facilite la vida a nuestros alumnos. Aunque algunos especialistas en las tecnologías educativas de Google insisten en utilizar el flujo de la clase (página de novedades) como lugar en el que ir publicando los recursos didácticos utilizados a lo largo del curso, en mi opinión es conveniente que también exista un repositorio documental ordenado que recoja todos los materiales relevantes para el alumno en su proceso de aprendizaje de modo que se facilite su localización y revisión. Este lugar es la página de información.


Lamentablemente Classroom no lo pone demasiado fácil en este aspecto puesto que las funcionalidades de gestión de materiales presentan importantes carencias, especialmente cuando las comparamos con las de otros LMS. Aunque existe una sección específica para la publicación de recursos en información y, afortunadamente, es posible agrupar los documentos publicados en tarjetas, no podremos controlar el orden en que se presentan ni los primeros ni las segundas, ni mucho menos crear una estructura organizada y dispuesta en pantalla de un modo jerárquico (otra nítida sugerencia de mejora para Google aquí).


El modo inmediato de solventar esto pasa por agrupar todos los recursos en una carpeta de Google Drive, que luego publicaremos en la página de información. Pero... un momento ¡Classroom no permite escoger una carpeta utilizando el selector de archivos de Drive!


Bien, con un poco de picardía salvaremos esta limitación aparente, solo tendremos que tomar el enlace para compartir de la carpeta en Drive y difundirlo en nuestra clase en Classroom. Si no tienes muy claro qué es o cómo se obtiene este enlace te recomiendo encarecidamente el fantástico videotutorial de Google Drive de princippia.


Probablemente coincidiréis conmigo en que el resultado es funcional pero francamente poco vistoso:


¡Pero cuidado! Cuando se cuelga en la clase una carpeta utilizando su enlace para compartir, Classroom ajustará automáticamente sus permisos para hacerla accesible a los alumnos (solo en lectura) y resto de profesores (cambio) de la clase, y los aplicará de modo recursivo a todos los archivos y carpetas en su interior.

¿Alternativas? Alguna que otra, claro está. Yo he optado por esto:
  1. Publicar en la sección de materiales la carpeta de recursos almacenada en Drive, con todo sus contenidos organizados en subcarpetas, como sugería hace un momento.
  2. Adicionalmente, construir cada unidad del temario en torno a un documento de texto único, confeccionado con el editor de Google Drive, estructurado en secciones con enlaces al resto de recursos y materiales asociados.

Este documento actúa como una sencilla guía de trabajo de cada unidad para el alumno. En ella se presentan los  objetivos de la misma y se enumeran de un modo organizado recursos (vídeos, enlaces, artículos, presentaciones...) y actividades.

Por su parte, las actividades se instancian nuevamente por medio de documentos de texto nativos de Google Drive, que se distribuirán posteriormente entre los alumnos a través de las tareas de Classroom de modo que cada uno reciba una copia editable en línea. Estos cuadernillos de actividades constituyen el eje rector que orienta el trabajo autónomo de los estudiantes. Cada uno de ellos está compuesto por una o más tareas cuyas instrucciones suelen precisar del análisis previo de alguno de los recursos de la unidad y motivan la revisión de determinados conceptos abordados.

Utilizar documentos nativos de Google en lugar de archivos PDF o generados con Microsoft Office o LibreOffice potencia enormemente la realimentación del docente sobre el trabajo del alumno, que puede valerse de herramientas que probablemente ya conozcas como son el chat en tiempo real, los comentarios en línea o la asignación de tareas asociadas a los comentarios en el propio documento.

De este modo, basta con publicar en el área de materiales de Classroom un solo documento por unidad, lo que resulta razonablemente manejable por lo que hace a las limitaciones actuales en la gestión de recursos de esta herramienta. Y además queda francamente limpio y ordenado en pantalla:


Esto no impide, sin embargo, que la activación de cada unidad pueda venir marcada por un anuncio en la sección de novedades de la clase acompañado del correspondiente documento adjunto (su guía de trabajo), al menos en el caso de los grupos que siguen el curso en la modalidad a distancia.


Así mismo, recuerda que puedes programar estas publicaciones o simplemente dejarlas en borrador para lanzarlas manualmente en el momento oportuno ¡Anticípate a tu clase!


Probablemente resultaría más adecuado emplear una plataforma de publicación web como es Google Sites para construir estas guías de trabajo correspondientes a cada unidad. El inconveniente surge cuando nos percatamos de que, incomprensiblemente, el nuevo Google Sites no permite por ahora limitar el acceso a un sitio web a un grupo de usuarios determinado. La integración de Sites con los grupos de usuarios de las clases de Classroom sería algo grande, muy grande (una petición más para el equipo de desarrollo de Classroom, que seguro ya anda trabajando en ello).

# CINCO | Estructura las publicaciones utilizando Temas.

Crea de antemano temas en el tablón de anuncios y etiqueta tus publicaciones utilizando criterios claros. De este modo a los alumnos les resultará fácil acceder a tareas, preguntas y comunicados aunque la sección de Novedades de la clase ya presente una elevada densidad de contenidos. No te olvides de que esto es como el muro de una red social, las publicaciones más antiguas se hunden en las profundidades del tablón de anuncios, por lo que cualquier mecanismo que facilite acceder a lo que estamos buscando es bienvenido.

Yo he optado por crear etiquetas para identificar anuncios generales, la publicación de nuevos recursos, la discusión abierta (abro un hilo para ello en cada unidad de contenido dado que los alumnos no pueden publicar directamente en el tablón de anuncios) y otras tantas para identificar y posibilitar el acceso rápido a las tareas evaluables de cada uno de los tres periodos (dos en segundo curso) de evaluación anuales.

# SEIS | ¡Matricúlate como alumno!

Cuando se comienza a utilizar una herramienta como Classroom es importante asegurarse de que se están haciendo las cosas bien desde el lado del docente. Para ello, nada mejor que inscribirte en tus propias clases como alumno, de este modo podrás comprobar de primera mano si existe alguna discrepancia entre lo que crees que le estás comunicando a la clase y lo que realmente ven en sus pantallas. Ten en cuenta además que la interfaz de usuario de Classroom no es idéntica para profesores y alumnos. Participando de su experiencia de usuario podrás ayudarles mejor en el caso de que tengan dificultades a la hora de acceder a los recursos, responder a preguntas y tareas, etc.

Para ello necesitarás que el administrador de G Suite de tu centro te ceda una segunda cuenta de usuario dentro del dominio (podría ser una genérica compartida por varios profesores con este fin o pertenecer a un subdominio, quizás con permisos limitados, del principal). Alternativamente, si la política de uso de Classroom aprobada en tu organización admite usuarios externos (del tipo @gmail.com), puedes emplear la tuya personal.


Pero aún podemos ir más lejos. Creo que resulta muy enriquecedor conocer también cómo están trabajando el resto de profesores. Esto adquiere aún mayor relevancia si asumes funciones de coordinación TIC o de apoyo técnico a tus compañeros en tu centro.

Para ello, nada mejor que participar también en las clases de tus compañeros y ver cómo se las están ingeniando para propulsarlas con Classroom.

La tentación inicial es la de asumir el rol de profesor invitado. Quizás sea un error. Esto te supondrá una tormenta de notificaciones, probablemente insoportable si utilizas tu cuenta principal en el dominio de G Suite: las de las clases en las que realmente eres profesor más todas aquellas en las que hayas asumido funciones de colaborador simplemente para fisgonear pero en las que no adoptas un papel docente activo. Además, no podrás desactivarlas selectivamente (por clase) puesto que Classroom no lo permite.

Si puedes utilizar una cuenta específica de modo exclusivo para estas actividades de monitorización, ningún problema, pero si no es el caso, como probablemente ocurra, mi sugerencia es que te inscribas en las clases de tus compañeros también como alumno. De este modo podrás desactivar las notificaciones de estas clases pero mantener conectadas las relativas a aquellas en las que tienes realmente docencia.


La solución no es óptima en tanto que puede ocasionar problemas si realmente estás participando como alumno en algún curso que utilice Classroom (quizás alguna formación interna), pero en cualquier caso es una posibilidad a valorar.

# SIETE | A veces hay que publicar en lugar de compartir.

Para colgar un recurso alojado en Google Drive en tu clase debes tener permiso para compartirlo, lo que suele identificarse (¡atención, no siempre!) con disponer de acceso en edición al mismo. Esta circunstancia no se da en ocasiones, por ejemplo cuando se trata de documentos cuya relevancia trasciende una única asignatura y únicamente pueden ser confeccionados y modificados por las personas que asumen determinadas responsabilidades organizativas en el centro, como es el caso del Jefe de Estudios o de algún departamento:
  • Horarios de los grupos.
  • Calendarios escolar o de exámenes.
  • Reglamento de régimen interior.
  • Otras muchas cosas que seguro se te ocurren...

Generar duplicados de estos documentos para que los profesores puedan colgarlos en sus clases o emplear versiones exportadas en formato PDF niega totalmente las ventajas intrínsecas de usar Google Drive para gestionar la documentación colaborativamente y por tanto no es aceptable, desde mi punto de vista, siempre que tengamos alguna alternativa ¿La tenemos? Afirmativo.

En estos casos se puede recurrir a publicar el documento, hoja de cálculo, presentación o dibujo nativo de Google para a continuación utilizar su enlace público en Classroom de un modo análogo a lo indicado en el consejo #4 con las carpetas de Drive. Si se trata de una hoja de cálculo conviene que tengas presente que es posible hacerlo de sus distintas hojas de modo independiente.

Recuerda, este enlace público te lo deberá facilitar alguien que disponga de permisos para compartir el archivo.


Si optas por la publicación de documentos, el único modo que tendrás de restringir en cierta manera el acceso a los mismos pasa por limitarlo a los miembros de tu dominio de G Suite, tal y como se puede ver en la animación anterior.

# OCHO | Define y comunica una política clara de corrección de las tareas.

Uno de los puntos fuertes (¡muy fuertes!) de Classroom es lo bien que funciona el bucle de realimentación con los alumnos: Activas una tarea, los alumnos responden a ella, introduces comentarios, calificas y devuelves. Cuando combinas esto con el uso de documentos nativos de Google te encuentras con un sistema simple, fácil y rápido que funciona de un modo brillante y personalmente me produce casi, casi adicción (que levante la mano el que no ofrece más y mejor feedback desde que usa Classroom).

No obstante también hay problemas en el paraíso, problemas que son consecuencia precisamente de toda esa simplicidad. Se me ocurren dos.

Los alumnos pueden anular sus entregas:

Aunque se trata de una circunstancia que no es inmediatamente obvia al utilizar Classroom, los alumnos pueden retirar en cualquier momento sus entregas, tanto da si ha expirado el plazo establecido para la tarea o no y con independencia de que la hayas calificado. Cuando se retira una entrega el alumno recupera la propiedad del documento, pudiendo fácilmente a continuación excluirte de su lista de control de acceso o quizás simplemente borrarlo (deberá eliminarlo también de la papelera) para impedir que puedas abrirlo de nuevo. La cosa es tan fácil como se muestra en esta secuencia:


Las tareas ya evaluadas pueden ser re-entregadas:

Cuando calificas y devuelves una tarea nada en el Mundo, ni siquiera un plazo de entrega que hayas establecido, podrá impedir que el alumno te la entregue de nuevo.

¿Y qué problemas anticipan estas dos circunstancias?

Bien, a pesar de que existe un historial asociado a cada entrega que llevará puntualmente la cuenta de cualquiera de estos sucesos, este registro no incluye instantáneas de los archivos calificados. Esta situación puede dejarte en una posición incómoda ante determinados alumnos difíciles puesto que carecerás de evidencias para justificar una calificación ya emitida... a menos, claro, que hayas tenido la precaución de hacer copias de todos los archivos entregados, lo que en cualquier caso restaría agilidad de un modo que yo entiendo inaceptable a la por otra parte excelente gestión de tareas de Classroom.

La re-entrega de documentos retirados (o devueltos) para su revisión ante una reclamación por parte del alumno no está tampoco exenta de consideraciones especiales. Si se trata de documentos no generados mediante los editores de Google será prácticamente imposible determinar si el actual es idéntico al ya calificado. En el caso de documentos nativos de Drive podremos recurrir al historial de versiones para tratar de verificarlo. De un modo u otro creo que es evidente que nos podemos meter fácilmente en terreno pantanoso.

Quizás esto pueda parecer ciencia ficción en determinados contextos (educación primaria, formación presencial), concedido, pero en escenarios de formación a distancia en los que las tareas que se entregan a través de Classroom tienen un peso específico importante en la nota final, situaciones como las descritas no son en absoluto infrecuentes.

Por todo ello, creo que la mejor línea de defensa pasa por establecer y comunicar una política absolutamente clara y diáfana por lo que hace a la evaluación de las tareas. Los alumnos deben saber qué pasará si:
  • Realizan una entrega (o entregas adicionales) antes o después del plazo establecido.
  • Retiran sus entregas y, por tanto, los documentos adjuntos.
  • Pretenden revisar la calificación obtenida una vez los documentos entregados para su evaluación les han sido devueltos y quizás modificados.
Y en este punto no tengo más remedio que proponer una sugerencia más para el equipo de Classroom: ¿Habéis pensado en un sencillo interruptor que le permita al docente bloquear manualmente y a voluntad ciertas entregas, por tiempo indefinido (quizás hasta el siguiente periodo de evaluación del curso), impidiendo así su retirada unilateral o nuevas entregas tras haber sido evaluadas?

# NUEVE | Etiqueta recursos y actividades.

Alice Keeler ha hablado en su blog sobre las ventajas de utilizar prefijos numéricos para identificar tanto las tareas como los documentos asociados a ellas en Classroom. Siguiendo en esta dirección, creo que es una buena idea extender el uso de algún tipo de codificación a otros elementos tales como los recursos y las actividades de la clase. De este modo podremos referenciarlos inequívocamente en anuncios, tareas, comentarios o en otros documentos.

Yo he optado por emplear este etiquetado para los documentos de Drive que son publicados en Classroom en el ámbito de una o más clases:
  • GVEC1 MD Uxx para los documentos de trabajo de cada unidad (ver el consejo #4).
  • GVEC1 MD Uxx-Axx para los cuadernillos de actividades.
  • GVEC1 MD Uxx-Rxx para los recursos.
Por su parte, también utilizo una codificación abreviada para identificar estas otras entidades:
  • Uxx-Axx para las tareas de Classroom que suponen la entrega de un cuaderno de actividades.
  • Uxx-Axx-Txx para las tareas específicas dentro de los cuadernillos de actividades.
  • Uxx-Rxx para los recursos enlazados en la tabla de recursos de cada documento de trabajo.
  • Uxx-Pxx para las preguntas formuladas en la sección de novedades.
GVEC1 responde a la siglas del ciclo formativo (Gestión de Ventas y Espacios Comerciales) en el que se enmarca la clase junto con el curso correspondiente. MD, por su parte, son las siglas de la asignatura (en este caso Marketing Digital). Las letras xx simplemente representan el número del elemento dentro de la serie.

Los documentos de trabajo de una de mis unidades de contenido típicas, almacenados en Google Drive, tienen por tanto este aspecto:


Esto hace que resulte extremadamente simple localizar un archivo concreto escribiendo estos prefijos en el cuadro de búsqueda de la interfaz de Google Drive.


# DIEZ | Utiliza la cámara de los dispositivos portátiles

La aplicación de Classroom para teléfonos y tabletas incluye una funcionalidad muy interesante: es posible acceder a la cámara del dispositivo para adjuntar instantáneas o vídeos. Puedes utilizar esta característica para publicar videoanuncios en la sección de novedades o pedirles a tus alumnos que siguen el curso a distancia que se presenten.  Esta posibilidad también da muchísimo juego en las clases de idiomas.


# ONCE | Bola extra (como dicen los que saben) y cierre.

Bueno, esta entrada ha crecido desde unos pocos párrafos hasta convertirse en algo casi monstruoso, pero hemos alcanzado por fin su final. Si has llegado hasta aquí quiere decir que al menos algunas de las sugerencias presentadas han despertado tu interés, por lo cual me alegraré enormemente. Te animo a que utilices la sección de comentarios para explicar cómo usas Classroom. Seguro que todos nos beneficiaremos de ello.

No me gustaría terminar sin añadir un último consejo, uno de esos que por obvio no es menos urgente: no te centres exclusivamente en la tecnología. Las TIC son una herramienta, no un fin en si mismas. Es fácil emborracharse en su novedad, verse seducido por la forma y perder de vista el fondo. No te olvides de tus objetivos de aprendizaje y haz que las herramientas que utilices, como es Classroom en esta ocasión, sirvan para acercarse a ellos.

Comentarios

  1. Pablo, excelentes consejos. Me permito sugerir en #TRES que introduzcas el año (curso) en la codificación, por ejemplo 1718Escaparatismo. Cuando a final de curso archives las clases, crees las nuevas 1819Escaparatismo, te será muy útil para poder identificar claramente, en las CLASES ARCHIVADAS, cual corresponde a cada año. Seguro que de año en año REUTILIZAS ACTIVIDADES y de este modo es muuucho más sencillo. Saludos!

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  2. Gracias por compartir, suscribo todo lo que dices, especialmente lo de crear un documento por tarea y el uso de la pestaña de información para dar acceso a materiales.

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  3. @Alvaro: Muchas gracias, me apunto la sugerencia, efectivamente es importante poder diferenciar las clases de cada año. En una de las sesiones de formación sobre Classroom que hicimos este verano se lanzó la idea de crear una clase "plantilla" por la de cada asignatura, sin alumnos, y utilizarla para construir el "esqueleto" de la clase, colocando en orden los anuncios y tareas de todo el curso. De este modo se podría utilizar también como clase de referencia para ir reutilizando las publicaciones.

    @Samuel: Lo de "bola extra" en el #11 (y lo de "los que saben") iba por ti, no conocía la expresión hasta el pasado MeetUp de GAdmin de ScoolTic en Valencia, me pareció muy apropiada y te la he copiado vilmente ¡Gracias!

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  4. Felicitaciones, muy buen Material!! Recientemente me certifique en Nivel 1 y comenzare pronto a aplicarlo. Un saludo Cordial desde Argentina

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